El duro oficio de los pastores de Daguestán está quedándose sin herederos
Una profesión que durante generaciones pasó de padres a hijos empieza a quedarse sin herederos. Los pastores de Daguestán continúan llevando sus rebaños a las montañas, pero el aislamiento, el bajo precio de la lana y las nuevas oportunidades están cambiando las prioridades de sus familias. Una tradición puede sobrevivir durante siglos y, aun así, desaparecer en una sola generación